El hombre que renuncio ser el nuevo mesías en el año 1929

Este post está dedicado a unas de las personas más especiales que han pisado la tierra. Un ser que enseño una forma de ver el mundo que trasciende a cualquier religión, a cualquier dogma desacralizado, a cualquier filosofía, cualquier creencia, etc. Verán que muchos consideran a este hombre simplemente como a un filósofo ateo, pero esa conclusión, es de personas que evidentemente no comprendieron las enseñanzas. Para todos aquellos que son racionales y no se sienten identificados con lo que conocemos como religión, vale la pena escuchar o leer acerca de:
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Aclaración: Nosotros no creemos en la idea del mesías. El único mesías que existe para nosotros esta escondido en el corazón de todos los hombres que quieren una revolución radical en sus interior, un cambio de conciencia en la sociedad, un cambio de paradigma. El título del post esta relacionado a un evento histórico muy particular, el cual les invitamos a conocer en la biografía que adjuntamos en el post.

La mayoría de los taringeros lo han visto en el famoso documental Zeitgeist:


link: http://www.youtube.com/watch?v=jQMKSePVof4

Este hombre fue considerado desde su más tierna infancia, el mesías que debía iluminar la tierra en el siglo 20. Miles de personas veían en el ese potencial, pero se equivocaron al pensar en la forma que Jiddu iba a transmitir su mensaje. Cuando creían que Krishnamurti había asumido su papel de mesías, decidió renunciar a su cargo, renuncio a que lo llamaran así, renuncio a que lo deidificaran, renuncio a todo poder, renuncio a construir una nueva iglesia, renuncio a tener discípulos……… Es hora de que conozcan una vida, que debería recordarse en colegios, una vida que solo deja VERDAD y que puede despertarlos en el camino hacia la CONCIENCIA, hacia la FELICIDAD.

Empecemos con su biografía, que resume con gran excelencia, el mensaje de Krishnamurti para el hombre. (ALTAMENTE RECOMENDADA)


link: http://www.youtube.com/watch?v=ZDYtMi5qEJQ


Vean el resto del documental en you tube.

Aquí algunas de las miles de charlas que dio por el mundo. (Hay mucho material en ingles)


link: http://www.youtube.com/watch?v=8T5wg8CNRmc&feature


link: http://www.youtube.com/watch?v=am4ePdY9kxg&feature


link: http://www.youtube.com/watch?v=X7Q5BtuaITY&feature


link: http://www.youtube.com/watch?v=lx7GFiIy1y4&feature

¿Por qué hemos inventado a Dios?

link: http://www.youtube.com/watch?v=pcWUxiX3Shg&feature


Pregunta:La creencia en Dios ha sido un poderoso incentivo para un mejor vivir. ¿Por qué niega usted a Dios? ¿Por qué no trata de hacer revivir la fe del hombre en la idea de Dios?

Krishnamurti: Consideremos el problema en forma amplia e inteligente. Yo no niego a Dios; sería una necedad hacer tal cosa. Sólo el hombre que no conoce la realidad gusta de palabras sin sentido. El hombre que dice que sabe, no sabe; el hombre que está viviendo la realidad de instante en instante no tiene medios de comunicar esa realidad.

La creencia es una negación de la verdad; la creencia obsta a la verdad; creer en Dios no es encontrar a Dios. Ni el creyente ni el incrédulo encontrarán a Dios; porque la realidad es lo desconocido, y vuestra creencia o no creencia en lo desconocido es una mera proyección de vosotros mismos y por lo tanto no es real. Yo sé que vosotros creéis, y que ello tiene muy poco significado en vuestra vida. Hay mucha gente que cree; millones de personas creen en Dios y hallan consuelo. En primer lugar, ¿por qué creéis? Creéis porque ello os brinda satisfacción, consuelo, esperanza, y decís que ello da sentido a la vida. Vuestra creencia, en realidad, tiene muy escasa significación, porque creéis y explotáis al prójimo, creéis y matáis, creéis en un Dios universal y os asesináis unos a otros. El hombre rico cree también en Dios; explota cruelmente a los demás, acumula dinero y luego edifica un templo o se hace filántropo.

Los hombres que arrojaron la bomba atómica sobre Hiroshima decían que Dios estaba con ellos; los que volaron de Inglaterra para destruir a Alemania decían que Dios era su copiloto. Los dictadores, los primeros ministros, los generales, los presidentes, todos hablan de Dios, tienen inmensa fe en Dios. ¿Y prestan ellos servicios, hacen más feliz la vida del hombre? Los hombres que dicen que creen en Dios han destruido la mitad del mundo, y el mundo está en una miseria completa. Por causa de la intolerancia religiosa, existen las divisiones de la gente en creyentes y no creyentes, divisiones que conducen a las guerras de religión. Ello indica cuán inclinada a la política es vuestra mente.

¿Es la creencia en Dios “un poderoso incentivo para un mejor vivir”? ¿Por qué deseáis un incentivo para mejor vivir? Vuestro incentivo, por cierto, tiene que ser vuestro propio deseo de vivir de un modo puro y sencillo, ¿no es así? Si esperáis algo de un incentivo, no os interesa el hacer la vida posible para todos sino tan sólo vuestro incentivo, que es diferente del mío; y nos pelearemos por el incentivo. Mas si vivimos felices juntos, no porque creamos en Dios sino porque somos seres humanos, entonces compartiremos enteramente los medios de producción a fin de producir cosas para todos. Por falta de inteligencia aceptamos la idea de una superinteligencia a la que llamamos “Dios”; pero este “Dios”, esta superinteligencia, no habrá de brindarnos una vida mejor. Lo que conduce a una vida mejor es la inteligencia; y no puede haber inteligencia si hay creencia, si hay divisiones de clase, si los medios de producción están en manos de unos pocos, si hay nacionalidades aisladas y gobiernos soberanos. Todo eso, evidentemente, indica falta de inteligencia, y es la falta de inteligencia lo que impide un mejor vivir, no el no creer en Dios.

Todos vosotros creéis de diferentes maneras, mas vuestra creencia carece de toda realidad. La realidad es lo que vosotros sois, lo que vosotros hacéis, lo que vosotros pensáis; y vuestra creencia en Dios es una simple evasión de vuestra vida monótona, estúpida y cruel. Más aun: la creencia invariablemente divide a los hombres: ahí están el hindú, el budista, el cristiano, el comunista, el socialista, el capitalista, y así sucesivamente. La creencia, la idea, divide; jamás reúne a la gente. Puede que reunáis a unos cuantos en un grupo, pero ese grupo se opone a otro grupo. Las ideas y las creencias nunca son unificadoras; por el contrario, son separativas, desintegradores y destructivas. Por lo tanto, vuestra creencia en Dios está de hecho extendiendo desdicha por el mundo; aunque os haya traído momentáneo consuelo, en realidad os ha traído más desdicha y destrucción bajo forma de guerras, hambre, divisiones de clase, y la acción despiadada de determinados individuos. De suerte que vuestra creencia carece totalmente de valor. Si realmente creyerais en Dios, si ello fuera para vosotros una experiencia real, entonces en vuestro rostro habría una sonrisa; no destruiríais a los seres humanos.

Ahora bien, ¿qué es la realidad, qué es Dios? Dios no es la palabra, la palabra no es la cosa. Para conocer aquello que es inconmensurable, que no pertenece al tiempo, la mente debe estar libre del tiempo, lo cual significa que la mente debe estar libre de todo pensamiento, de todas las ideas acerca de Dios. ¿Qué sabéis acerca de Dios o de la verdad? Vosotros, de hecho, nada sabéis acerca de esa realidad. Todo lo que conocéis son palabras, las experiencias de otros o algunos momentos de experiencias propias más bien vagas. Eso, por cierto, no es Dios, no es la realidad; eso no está fuera del ámbito del tiempo. Para conocer aquello que está más allá del tiempo, el proceso del tiempo debe ser comprendido; y el tiempo es pensamiento, el proceso de llegar a ser algo, la acumulación de conocimientos. Eso es todo el trasfondo de la mente; la mente misma es el trasfondo, tanto la consciente como la inconsciente, la colectiva y la individual. La mente, pues, debe estar libre de lo conocido, lo cual significa que la mente debe estar en completo silencio, no forzada al silencio. La mente que logra el silencio como un resultado, como consecuencia de una acción determinada, de la práctica, de la disciplina, no es una mente silenciosa. La mente forzada, dominada, plasmada, encuadrada y mantenida quieta, no es una mente en silencio. Puede que durante un lapso consigáis forzar la mente a estar superficialmente en silencio, pero una mente así no es una mente serena. La serenidad sólo ocurre cuando comprendéis el proceso del pensamiento en su totalidad, porque comprender el proceso es darle fin, y al cesar el proceso del pensamiento empieza el silencio.

Sólo cuando la mente está en completo silencio, no únicamente en el nivel superior sino fundamentalmente, en su totalidad, tanto en el nivel superficial como en los más profundos de la conciencia, tan sólo entonces puede advenir lo desconocido. Lo desconocido no es algo que la mente haya de experimentar; el silencio solamente puede ser experimentado, nada más que el silencio. Si la mente experimenta algo que no sea el silencio, no hace más que proyectar sus propios deseos; y una mente así no está en silencio. Mientras la mente no esté en silencio, mientras el pensamiento en cualquier forma, consciente o inconsciente, esté en movimiento, no puede haber silencio. El silencio es liberación del pasado, de los conocimientos, del recuerdo tanto consciente como inconsciente; y cuando la mente está del todo silenciosa, inactiva, cuando en ella reina un silencio que no es producto del esfuerzo, sólo entonces lo atemporal, lo eterno, puede surgir. Ese estado no es un estado de recordación; no hay entidad alguna que recuerde, que “vivencia”.

Por lo tanto Dios, o la verdad, o lo que os plazca, es algo que adviene de instante en instante; y ello ocurre únicamente en un estado de libertad y espontaneidad, no cuando la mente está disciplinada de acuerdo con una norma. Dios no es cosa de la mente, no surge mediante la proyección de uno mismo; sólo adviene cuando hay virtud, es decir, libertad. La virtud es enfrentarse con el hecho de lo que es, y el enfrentarse con el hecho es un estado de bienaventuranza. Sólo cuando la mente está dichosa, serena, sin ningún movimiento de ella misma, sin la proyección del pensamiento, consciente o inconsciente, sólo entonces adviene lo eterno.

Extracto del libro “La libertad primera y última”

Aquí dejo el libro online (fuente):

http://www.jiddu-krishnamurti.net/es/la-libertad-primera-y-ultima/

Aquí una serie de videos. Son 8, están en you tube

Por último dejamos una serie de conversaciones, observen como Krishnamurti era muy avanzado para su época, observen su forma humilde y educada de mostrar su postura, que a la larga, evidenciaba ser la correcta. ¿Qué seria de la gente si todavía existieran estos programas de TV?

Amigos, es hora de lograr una revolución radical en nuestro interior. No importa si las otras personas no ven lo que ustedes ven, no importa si los de afuera los comprenden. Creced y luego multipliquen a los demás.

“No es sano estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma” Jiddu Krishnamurti

Esperamos que estos videos (y muchos otros mas no incluidos en el post) sean útiles para ustedes. También hay muchos libros de K. Aqui páginas de la fundación:

Todos los comentarios inmaduros o de aquellos que hablan sin conocer o escuchar serán borrados.

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